Camino con cuidado, intentando no caer en alguna trampa, hoyo, o cualquier otra cosa que me pueda hacer perder el equilibrio. Intentando no pisar corazones, orgullos, ni sonrisas. Probando cosas nuevas y olvidando viejos problemas. Porque, al fin y al cabo, no se es feliz cuando se tiene todo lo que se quiere, sino cuando se quiere todo lo que se tiene.

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