-Yo te quiero. –pronuncié delicadamente.
-Ya lo sé … Yo también te quiero, más que a mi vida, lo juro… Pero, hay algo que me impide unirme a ti… Necesito tiempo, te he hecho mucho daño. Recuérdalo…
-¿Y? Mira… Yo te quiero, tú me quieres. ¿Por qué no podemos estar juntos? Te necesito a mi lado, siempre te he necesitado… y tú a mí también, ¿qué más da los demás?
Se quedó en silencio.
-Lo sé… Tendría que preocuparme en estar contigo y no perder el tiempo jugando a los soldaditos… Pero, entiéndeme… He sido un inmaduro y un gilipollas… Creo que mereces a alguien mejor.
-No –pegué un sollozo. -. Yo solo te necesito a ti.
-Ya lo sé … Yo también te quiero, más que a mi vida, lo juro… Pero, hay algo que me impide unirme a ti… Necesito tiempo, te he hecho mucho daño. Recuérdalo…
-¿Y? Mira… Yo te quiero, tú me quieres. ¿Por qué no podemos estar juntos? Te necesito a mi lado, siempre te he necesitado… y tú a mí también, ¿qué más da los demás?
Se quedó en silencio.
-Lo sé… Tendría que preocuparme en estar contigo y no perder el tiempo jugando a los soldaditos… Pero, entiéndeme… He sido un inmaduro y un gilipollas… Creo que mereces a alguien mejor.
-No –pegué un sollozo. -. Yo solo te necesito a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario